La obra teatral que aborda la vida, el arte y la identidad desde una mirada latinoamericana vivió uno de sus momentos más destacados durante su paso por Buenos Aires, con dos funciones a sala llena en el Centro Cultural El Bondi, consolidando el impacto de la propuesta ante el público porteño.
Las presentaciones tuvieron lugar el domingo 2 y el viernes 7 de noviembre, en un espacio que se ha convertido en referencia para el teatro independiente y las expresiones escénicas contemporáneas. Allí, la obra encontró un público atento y participativo, que acompañó con emoción una puesta que combina actuación, dramaturgia, imagen y simbolismo.
La propuesta se articula en torno a un diálogo atemporal entre dos mujeres latinas, donde el arte funciona como sostén y motor del relato. A partir de un viaje a México, la protagonista recorre escenas que alternan lo amoroso y lo doloroso, lo mágico y lo íntimo, construyendo un relato sensible que culmina en una transformación profunda. El regreso del viaje no implica un retorno al punto de partida, sino la evidencia de un cambio irreversible.
En El Bondi, la obra desplegó con especial potencia su impronta visual, uno de los rasgos más destacados de la puesta. Lejos de una escenografía tradicional, el trabajo escénico se apoya en el color, las texturas y los símbolos que remiten al universo pictórico de Frida Kahlo. Vestuarios y objetos dialogan con la actriz y con las proyecciones audiovisuales, que se integran a la acción teatral y transforman el espacio, acompañando los distintos climas emocionales de la narrativa.
Otro de los recursos que captó la atención del público fueron las escenas de manipulación de títeres, incorporadas como elemento expresivo y narrativo, aportando dinamismo y reforzando el carácter poético de la obra.
El proyecto artístico está integrado por Melisa Schneider, actriz, dramaturga y productora de Ingeniero Maschwitz, Malena Vieytes, directora y responsable de la puesta en escena, oriunda de San Marcos, y Yana Bifari, asistente de dirección y técnica, proveniente de Capilla del Monte. El grupo se conformó en 2024, a partir del encuentro de mujeres con trayectoria en el teatro y otras disciplinas, con el objetivo de abordar temáticas actuales desde una perspectiva artística y visualmente potente.
Las funciones en El Bondi se dieron en el marco de una gira por Buenos Aires que comenzó el 1° de noviembre en Animal Teatro, coincidiendo con la Noche de Muertos, y que culminó el domingo 9 en La Choza de Padilla, en Vicente López. Sin embargo, las dos presentaciones en el espacio cultural porteño marcaron un punto alto del recorrido, tanto por la respuesta del público como por la consolidación de la obra en la escena independiente.
Con salas colmadas y una recepción entusiasta, el paso por El Bondi reafirmó la vigencia de una propuesta que apuesta a la emoción, al cruce de lenguajes y a una mirada latinoamericana profunda, sostenida también por el trabajo de una artista de Ingeniero Maschwitz que continúa proyectando su obra en distintos escenarios.