Una investigación de la Justicia de Escobar y la Policía bonaerense permitió desarticular una banda que operaba con un modus operandi sofisticado, marcado por el seguimiento y la “marcación” de casas para luego vaciarlas una vez que los ocupantes se ausentaban.
Los hechos generaron impacto al difundirse la noticia el fin de semana, donde se comprobó que los escruches no eran hechos aislados, sino parte de un patrón delictivo recurrente en la región norte del conurbano.
Según reconstruyó la investigación judicial, los integrantes de la organización esperaban a que los moradores salieran de sus casas, marcaban discretamente puertas y ventanas y luego regresaban para vaciar las viviendas. Cámaras de seguridad domiciliarias captaron varias de estas acciones, lo que permitió a los investigadores delinear el modo de operar del grupo. En uno de los videos obtenidos, se ve a un sospechoso caminando frente a una vivienda mientras la dueña esperaba a que su marido saliera a trabajar y colocando una marca en la puerta de ingreso, señalando así a sus cómplices cuál era la casa elegida para el robo. Horas más tarde, otros miembros del grupo volvieron encapuchados y vaciaron la propiedad.

Al obtener las grabaciones, la fiscal Mabel Edith Amoretti ordenó una serie de medidas para dar con los sospechosos, incluyendo el análisis de material fílmico de cámaras municipales y privadas, así como tareas de campo encubiertas. En ese contexto, los agentes de la Estación de Policía de Seguridad Escobar y del Gabinete Técnico Operativo jurisdiccional lograron localizar dos domicilios donde la banda ocultaba elementos y vehículos sustraídos.
Entre los objetos secuestrados se encontraban 28 chapas patentes, incluyendo una vinculada a uno de los robos investigados, y un arsenal compuesto por armas de diferentes calibres, que incluía un revólver Colt calibre .22 LR con numeración suprimida, una pistola Bersa calibre .380 con cargador de ocho cartuchos, un rifle Hatsan calibre 5,5 mm modelo BT 65 y una pistola KK USP calibre 4,5 mm, junto a municiones de distintos calibres. También fueron hallados inhibidores de señal, dos radios portátiles, un sistema DVR de grabación y otros elementos considerados de interés para la causa, además de 118 envoltorios plásticos que contenían 54 gramos de cocaína.
Durante el operativo, los agentes recuperaron cinco automóviles con pedido de secuestro activo: dos Toyota Corolla blancos, un Jeep Renegade gris oscuro y un Citroën C4 Cactus blanco. Además, se detectaron dos vehículos con dominio apócrifo. Un Chevrolet Cruze gris topo portaba un dominio distinto al grabado de cristales y contaba con pedido de secuestro por robo automotor solicitado por la Unidad Fiscal y de Juicio N°13 de La Matanza, mientras que un Volkswagen Gol Trend blanco tenía un dominio diferente al grabado de cristales y un pedido de secuestro activo por hurto con intervención de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires. Los investigadores creen que estos vehículos formaban parte de la logística de la organización, facilitando los robos y el traslado de los elementos sustraídos.

En los allanamientos también fue detenido Kevin Leonardo Cuello Glavas, de 27 años, señalado como uno de los principales integrantes de la banda. La fiscalía continúa trabajando para identificar a otros posibles implicados y determinar si la misma organización actuó en más robos en Escobar y en la región norte del Gran Buenos Aires.
